jueves, 9 de febrero de 2017

Encanto-entrega ↑↑ ↓↓

Hoy me puse a pensar que, en el pasado, cada vez que sentí que quería entregarme a alguien completamente era porque ese alguien de alguna manera me encantaba. Y que mi nivel de entrega era directamente proporcional a mi nivel de encanto con esa persona. 
Lógicamente sentirme encantada por alguien me hacia sentir vulnerable por lo que significaba no querer pertenercer a otra persona que no fuera esa, y entregarle tácitamente todo el control de mi misma a esa sola persona (por supuesto que siempre procuré que la persona en cuestión jamás se enterara de esto, porque en ese caso si que iba ponerme en un lugar más que vulnerable, peligroso. Intensa, maybe. Kamikaze, no way). A la vez esta sensación de pertenecerle a esa persona que me encantaba me hacía sentir plena, plena de querer entregarme completamente. 
Resultaba algo asi como "me gusta mucho → me asusta→ reducir encanto". 
Empezar a encontrar esas "cositas" que me iban desencantando era algo un tanto bittersweet. Por un lado, amargo por el fin de la idealización y por empezar de a poco a querer ceder menos terreno. Y por otro, dulce por el alivio de sentir que pertenecés a vos misma de nuevo, recobrando cierta independencia emocional. 
Y era entonces cuando me empezaba a alejar hasta ya no poder visualizar más a esa persona y eventualmente, ya no darme vuelta y seguir mirando para adelante, aunque bastante triste por la desilusión de lo que deseaba que fuera y no fue, debo decir...
Bueno, al menos esta fue mi experiencia en el pasado...

Cheers!

Amo este tema, by the way :) 



♫ No one in front of me and nothing behind...
I used to care, but things have changed ♪ 

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